Ya Me Hackearon: Qué Hacer Ahora
Haga esto en orden. No se salte pasos. No se detenga a averiguar cómo pasó — eso va después. Si quiere entender el cómo una vez que esto esté resuelto, está en Por Qué Caemos.
Si no está seguro de que lo hackearon, hágalo igual. Ningún paso de esta guía le hace daño si resultó ser una falsa alarma.
Los primeros diez minutos
1. Use otro dispositivo
Si sospecha que su teléfono o su computadora están comprometidos, todo lo que siga hágalo desde otro aparato: la computadora de la casa, el teléfono de un familiar, el equipo del trabajo.
Si cambia sus contraseñas desde el mismo dispositivo comprometido, se las está entregando otra vez.
Si el problema fue una cuenta y no el dispositivo, siga en el suyo.
2. Recupere el correo antes que nada
Su correo electrónico es la llave maestra: con él se recuperan todas las demás cuentas. Mientras el atacante lo controle, todo lo que usted arregle se lo puede volver a quitar en un minuto.
- Si todavía puede entrar: cambie la contraseña ya, y siga al paso 3.
- Si ya no puede entrar: use la opción de recuperación de la plataforma (“¿Olvidó su contraseña?” → “No puedo acceder”). Va a pedirle datos que solo usted conoce: dispositivos usados, contactos frecuentes, fecha aproximada de creación de la cuenta. Responda con calma y desde un dispositivo y una red que usted haya usado antes con esa cuenta — eso ayuda a que le crean.
Si no logra recuperar el correo, salte al paso 6 y siga con el resto. Vuelva a intentar la recuperación después; muchas plataformas permiten reintentar a las 24 horas.
3. Busque lo que dejaron sembrado
Este es el paso que casi nadie hace y es la razón por la que la gente vuelve a ser hackeada una semana después.
Cambiar la contraseña saca al atacante de la sesión. No lo saca de la cuenta. Antes de irse, suelen dejar puertas abiertas. Revise, en la configuración de su correo:
- Reglas de reenvío automático. Una regla que copia todos sus correos a una dirección desconocida. Es la más común y la más silenciosa.
- Filtros. Reglas que archivan o borran automáticamente los correos que dicen “seguridad”, “contraseña” o el nombre de su banco, para que usted no vea las alertas.
- Correos y teléfonos de recuperación. Si agregaron uno suyo, pueden recuperar la cuenta cuando quieran. Borre todo lo que no reconozca.
- Contraseñas de aplicación o accesos de terceros. Revoque todo lo que no identifique con certeza.
- Acceso delegado o cuentas vinculadas. Menos común, igual de grave.
- La firma y las respuestas automáticas. A veces les meten enlaces.
Haga esta misma revisión en cualquier otra cuenta importante que haya sido comprometida.
4. Cierre todas las sesiones activas
Busque en su cuenta la opción de “dispositivos”, “sesiones activas” o “cerrar sesión en todos los dispositivos” y úsela.
Esto expulsa a quien esté dentro en ese momento, incluso si tiene la contraseña vieja abierta en otra pantalla.
5. Revise el doble factor
- Si estaba activo, confirme que el número o la aplicación asociada sigue siendo suya.
- Si no estaba activo, actívelo ahora.
- Si el atacante lo activó con su propio dispositivo, tendrá que pasar por el proceso de recuperación de la plataforma. Es lento, pero es el camino.
Las primeras horas
6. Cambie contraseñas, en orden de riesgo
Empiece por lo que más duele si lo pierde: bancos, cuentas de trabajo, plataformas donde tenga tarjeta guardada, redes sociales.
Ninguna contraseña nueva puede parecerse a la vieja. Si usaba la misma o una variación en varios sitios, todos esos sitios están comprometidos, aunque no haya pasado nada visible aún.
Si todavía no tiene un gestor de contraseñas, este es el momento. 10 Pasos para Proteger sus Cuentas en Línea explica cómo.
7. Avise a sus contactos
Sus contactos son el siguiente objetivo. Desde una cuenta comprometida se mandan mensajes que la gente sí abre, porque vienen de usted.
Un mensaje corto y sin explicaciones basta:
Me hackearon la cuenta. Si les llegó algo raro de mi parte, no lo abran y no respondan.
Hágalo aunque le dé pena. La pena dura una tarde; una estafa a su mamá con su nombre encima dura mucho más.
8. Revise lo que hicieron mientras estuvieron adentro
- Correos enviados que usted no escribió, y la papelera.
- Compras, transferencias o suscripciones nuevas.
- Publicaciones o mensajes en sus redes.
- Documentos compartidos desde su nube.
Tome capturas de pantalla de todo lo que encuentre antes de borrar nada. Si después hay una denuncia, eso es su evidencia.
Casos específicos
Si es el banco o hubo movimiento de dinero
Llame al banco de inmediato, al número que aparece impreso en su tarjeta — nunca a uno que le hayan mandado por mensaje.
Pida bloquear tarjetas y accesos, y reportar los movimientos como fraudulentos. La velocidad importa: hay operaciones que se pueden detener en los primeros minutos y ya no después.
Las transferencias tipo SINPE Móvil son, en la práctica, muy difíciles de revertir. Repórtelas igual y de inmediato, y ponga la denuncia.
Si le llegaron códigos que usted no pidió
Un código de verificación que usted no solicitó significa que alguien ya tiene su contraseña y está intentando entrar en este momento.
No lo comparta con nadie, por ninguna vía. Cambie esa contraseña ahora mismo.
Si dejó de tener señal en el teléfono sin explicación
Puede ser un cambio fraudulento de su línea a otro chip. Llame a su operador desde otro teléfono y pida bloquear la línea y revertir cualquier cambio reciente.
Es urgente: mientras dure, todos sus códigos por SMS llegan al aparato del atacante.
Si perdieron o le robaron el teléfono
- Use la función de buscar mi dispositivo para bloquearlo de forma remota.
- Pida a su operador que bloquee la línea.
- Cierre sesiones en sus cuentas principales desde otro dispositivo.
- Si tenía la aplicación de doble factor ahí, use sus códigos de recuperación.
Si es WhatsApp o Telegram
Vuelva a registrar el número desde la aplicación; eso expulsa a quien lo tenga abierto. Después active la verificación en dos pasos dentro de la aplicación, que es lo que impide que se lo vuelvan a llevar.
Avise a sus grupos.
Si es una cuenta de trabajo
Reporte a su equipo de tecnología antes de intentar arreglarlo por su cuenta. Puede haber otros afectados y su reporte temprano es lo que evita que se extienda.
No lo esconda. Esconderlo es lo único que convierte un incidente manejable en un problema serio.
Denunciar
En Costa Rica, los delitos informáticos y las estafas se denuncian ante el OIJ. Lleve lo que tenga: capturas de pantalla, números de referencia de transacciones, correos completos, fechas y horas.
Además, repórtelo dentro de la plataforma afectada. Las denuncias de usuarios son parte de cómo se cierran las redes de fraude.
No espere una recuperación rápida del dinero. Denuncie de todas formas: hay casos en que sirve, y siempre sirve para el patrón.
Los días siguientes
- Revise sus cuentas bancarias a diario durante dos semanas. Los cargos de prueba suelen ser pequeños y aparecen después.
- Vuelva a revisar las reglas de reenvío y los correos de recuperación una semana después. Si algo se le pasó, va a reaparecer.
- Termine lo que quedó pendiente: cuentas menores, contraseñas repetidas que no ha cambiado, doble factor donde falte.
- Revise si sus datos aparecen en filtraciones conocidas. Bitwarden tiene ese reporte gratis.
Una última cosa
Caer en esto no dice nada sobre usted.
Alguien invirtió tiempo en construir un engaño y lo encontró a usted en el minuto equivocado — cansado, apurado, esperando justo ese mensaje. Le pasa a gente que trabaja en seguridad.
Lo único que sí cambia el resultado es la velocidad, y lo único que la frena es la vergüenza: esa media hora que uno pasa intentando convencerse de que tal vez no fue nada, o pensando cómo lo va a explicar.
No la gaste. Actúe primero y explique después.
Cuando esto esté resuelto, revise 10 Pasos para Proteger sus Cuentas en Línea para que no se repita, y Por Qué Caemos para entender el engaño que lo hizo posible.